El mito de la excelencia como búsqueda de mejoramiento ha sido tan abusado por los formadores, coach y entrenadores que ha perdido su significado.

La cosa aún más grave es el hecho que se habla continuamente, como continuamente se habla de rendimiento, sin nunca explicar que es realmente un alto rendimiento.

En primer lugar tenemos que hacer una diferencia entre “high performance” y “pick performance”.

Frecuentemente un pico de rendimiento puede confundirse con alto rendimiento cuando en cambio tiene dinámicas completamente diferentes (un coach que no conoce esta diferencia difícilmente será capaz de reproducir en el interprete una o la otra).

Vamos a analizar en detalle los elementos diferenciándolos:

 

El pico de rendimiento:

Piensen en un atleta que de manera inesperada logra tener un rendimiento jamás tenido antes, el jugador de fútbol que pasa los noventa minutos a la sombra y que precisamente en el último segundo intuye la jugada y realiza un gol fantástico haciendo ganar al equipo o una empresa que prepara el lanzamiento de un producto y en 24 horas logra facturar una cifra estratosférica o incluso el artista que secuestrado por la música que esta tocando o del personaje que esta interpretando va más allá de sí mismo haciendo estremecer a los espectadores, exactamente como el científico que mientras realiza su rutina en el laboratorio tiene una intuición genial y descubre una cura o resuelve un problema.

Todos estos ejemplos son rendimientos donde hay un pico de percepción y de reacción frente a la realidad que hace que la persona alcance momentáneamente un nivel de  rendimiento superior.

Entonces la primera característica que identifica un pico de rendimiento es el “tiempo”. Cada pico tiene una duración breve, de pocos segundos a pocos minutos.

Tratándose de una ruptura del ritmo, el pico no siempre produce resultados positivos. Otro elemento fundamental que la mayoría no considera.

Imaginémonos un gerente que durante una reunión de planificación estratégica tiene una intuición de negocios que considera genial pero que desestabiliza el equilibrio laboral de sus colaboradores y de la empresa, tanto como para producir efectos nefastos o el jugador que a pesar del pico de rendimiento no realiza el gol y el equipo adversario lo aprovecha para anotar.

La otra característica esencial entonces es que el pico de rendimiento no siempre equivale a vencer o hacerlo bien.

La tercera y última característica fundamental es que un pico de rendimiento no se puede entrenar. No es posible entrenarse para tener un pico de rendimiento ya que no es algo que viene voluntariamente, de hecho, más lo buscamos y más lo inhibimos.

Entonces un rendimiento de pico no es jamás un objetivo más, siempre es un efecto. (Factor que también la mayoría desconoce)

La dinámica paradójica  que subyace a la base de este fenómeno es que el pico sucede la mayoría de las veces cuando las condiciones son adversas para el interprete; no es una casualidad que es frecuentemente el jugador que acaba de entrar de una lesión y aunque no esta aún en perfecta forma quien resuelve el partido, el artista que en ese día no esta emotivamente centrado y da lo mejor de sí mismo o el científico atascado en un problema sin solución que descubre como resolverlo.

Entonces todas esas teorías que indican la alimentación adecuada, técnicas de manejo de las emociones y de concentración etc…, no encajan en la creación de un pico de rendimiento. De igual forma, es verdad que quien trabaja con el rendimiento tendrá que manejar todos los elementos para ser mejor.

Todos los interpretes que tienen un pico de rendimiento tienen que tener una perdida de control sobre sí mismos, sobre los propios pensamientos y sobre la técnica personal dejándose llevar por una cosa nunca hecha antes accediendo momentáneamente a recursos desconocidos hasta ese momento. Y esto no se puede entrenar ya que cualquier entrenamiento tiene como base un control y una planificación.

El otro rendimiento por el contrario es una dinámica que tiene una duración mayor. Un equipo juega un partido teniendo un rendimiento excelente, el gerente que mantiene constantemente el ritmo del negocio de la empresa y siempre con óptimos niveles, el artista que tiene la seguridad que involucrará al público durante toda su presentación, etc.

Para lograr esto será necesario entonces crear un equilibrio de alto nivel constante en el tiempo y para lograrlo, será necesario planificarlo.

Entonces el alto rendimiento es por sus características controlable.  Entonces deberá ser el coach experto a evaluar los recursos del interprete o del equipo para llevarlo al máximo nivel de manera constante.

Ahora entran en juego esos factores que antes habíamos mencionado que no encajaban con un pico de rendimiento: alimentación, entrenamiento, manejo emocional y demás.

La característica fundamental entonces de un alto rendimiento es la  creación de un equilibrio de rendimiento en el tiempo.

El tiempo, puede ser un partido como un campeonato, un concierto como un tour, la facturación mensual, trimestral o anual y demás.

Resumiendo, estas son las diferencias y las características principales de el alto rendimiento y un pico de rendimiento:

Pico de rendimiento:

  • Tiempo reducido
  • Rompe el equilibrio
  • Difícilmente se entrena, por no decir que es imposible.
  • Se introduce con la falta de control
  • Es un efecto y no una dinámica

Alto rendimiento:

  • Tiempo más o menos prolongado
  • Es la creación de un equilibrio
  • Se puede planificar basándose en las características de individuo o del equipo
  • Es una dinámica y no un efecto
  • Se puede entrenar

Es importante recordar que los campeonatos, como los éxitos empresariales y artísticos se vencen gracias a altos rendimientos mantenidos en el tiempo y es también verdad que muchas victorias, como facturaciones específicas o desempeños artísticos excepcionales  se obtienen gracias a picos de rendimiento.

Dicho esto, hay que tener en mente que uno no excluye el otro y que ambos son factores para ir más allá de sí mismos.

Si se busca rendimientos excelentes hay que dirigirse a verdaderos profesionales y evitar a los que hablan de cosas que no conocen, ya que si se deposita la confianza en estos difícilmente se obtendrá lo que se desea.

Escoger bien es el primer paso en la creación de su rendimiento.